Tengo la impresión que algunos (no voy a decir todos) protocolos de actuación se han convertido en un autoseguro para evitar hipotéticas denuncias aún a costa del sentido común o de la humanidad más básica. Una manera de “cubrirnos las espaldas”.

¡Claro que hacen falta protocolos de actuación! Por ejemplo, son totalmente necesarios para evitar accidentes o para actuar adecuadamente si nos encontramos en medio de una situación que pone en peligro la vida o la seguridad de las personas.

Pero a veces nos pasamos de frenada, atemorizados, tal vez, por la posibilidad de sufrir consecuencias negativas, obedeciendo protocolos de una rigidez absurda.

Fue el caso del niño de 11 años “castigado” a caminar bajo la nieve al anochecer, como resultado de la aplicación inclemente de un protocolo en el autobús.

Podríamos acordar que el conductor actuó “según la normativa vigente”, pero eso no es excusa para no saltársela cuando la obediència a la norma genera un problema mayor que lo que pretende resolver.

Todo lo contrario ocurrió cuando el director medico del Hospital Transfronterizo de Puigcerdà desobedeció el protocolo entonces vigente para atender con profesionalidad a las personas que sufrieron un accidente de autocar en la localidad francesa de Porté.

El protocolo del Hospital establecía que si un accidente ocurría en territorio francés, eran los médicos franceses los que tenían que actuar y si era en territorio español, la actuación era responsabilidad de los médicos españoles. Bueno, parece lógico, ¿no?

Pero la magnitud del accidente exigía una respuesta immediata proporcional al desastre. Y el director medico envió a todo el personal disponible, franceses y españoles a atender a los heridos. Pasó de la grave tontería que hubiera representado en ese momento acogerse al protocolo.

¿Le retiraron la licencia? ¿Le impusieron una sanción? ¿Le dejaron sin postre? No. Al poco tiempo, simplemente se cambió un protocolo que podia llegar a ser estúpido.

No se puede hacer una tortilla sin romper un huevo. Y siempre hay alguien que tiene que empezar a desobedecer.

 

Share This