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La situación excepcional de pandemia por el COVID-19 ha generado muchísimos análisis y reflexiones. En la Red Española de Aprendizaje-Servicio hemos estado recogiendo aquellas que más nos están sirviendo para profundizar en las causas y consecuencias de esta crisis. Encontrarás una buena recopilación aquí: Entorno al COVID-19

Al mismo tiempo, han surgido una gran variedad de iniciativas de aprendizaje-servicio, todas ellas desarrolladas en el periodo de confinamiento como expresión de la generosidad y creatividad de chicos y chicas y sus educadores. Hemos recogido 60 prácticas, aunque seguro que hay muchas más.

De ellas:

  • 28 en Educación Infantil y Primaria
  • 16 en Educación Secundaria (ESO y Bachillerato)
  • 6 en Formación Profesional
  • 10 en Universidades

No es sencillo clasificar los proyectos de manera clara y unívoca, porque muchos de ellos contienen múltiples acciones de naturaleza diferente. Pero nos hemos animado a ordenarlos esquemáticamente según el colectivo destinatario del servicio:

  1. Proyectos que ya se habían iniciado antes de la pandemia, dirigidos a población vulnerable, cuidado del medio ambiente, o cualquier otra causa, que se han adaptado al distanciamiento físico, buscando acciones posibles de ser llevadas a cabo en situación de confinamiento.
  2. Campañas de sensibilización, información, prevención, respecto al coronavirus,  dirigidas a la sociedad en general: uso de mascarillas, distancia física, lavado de manos…
  3. Apoyo escolar a niños y niñas o a sus docentes, para compensar las dificultades y limitaciones de la formación online en tiempo de confinamiento.
  4. Apoyo a las familias confinadas, mediante la creación y difusión de actividades y recursos para hacer en casa con los más pequeños, o bien aportándoles mayor información.
  5. Apoyo a personas enfermas y/o hospitalizadas por el COVID 19; al personal sanitario; a las entidades e instituciones que actúan en esta pandemia o bien a personas que no están enfermas, pero son colectivo de riesgo: cartas, vídeos, pasteles, elementos simbólicos, campañas económicas para recaudar fondos…
  6. Revitalización del tejido social y comercial de la población, apoyando el consumo local en los comercios de la localidad.
  7. Creación de herramientas o dispositivos que se pueden al menos diseñar o en algunos casos, crear y distribuir aun estando en período de confinamiento, teniendo relación o no con la pandemia.

Según este esquema, los 60 proyectos se repartirían de la manera siguiente:

 

Algunas conclusiones y reflexiones respecto a los proyectos analizados:

  • Una tercera parte (20 proyectos) son prácticas de continuidad. Es decir, que la pandemia no ha interrumpido el proyecto, sino que los chicos y chicas y sus educadores han podido y sabido trasformarlo.
  • Otra tercera parte (20 proyectos) se han enfocado en brindar apoyo a las personas directamente afectadas (enfermos, personal sanitario…) o bien a las personas vulnerables que conforman un colectivo de riesgo, como es el caso de las personas mayores que viven solas o están aisladas.
  • Algunas modalidades no han sido mayoritarias, (empoderamiento familiar; revitalización económica y social de la población…) pero marcan un camino muy interesante, que puede tener mucho recorrido, para las acciones de servicio en un futuro, haya o no confinamiento.
  • Finalmente, es interesante constatar como algunos de estos proyectos son una obra colectiva de alumnado, profesorado y familias, en que todo el mundo junta esfuerzos para generar soluciones y aliviar los problemas causados por la pandemia.

En conjunto, resulta espléndida la respuesta ciudadana de los centros educativos y entidades sociales que han mantenido e incluso reforzado su voluntad solidaria en el contexto inédito y complicadísimo que nos ha tocado vivir.

 

 

 

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