El jueves 30 de enero fui una de las 350 personas que se reunieron en el centro cívico Can Masallera de Sant Boi de Llobregat para celebrar el 40 aniversario de Fundación Marianao.

Fue un momento intenso de constatación de que la construcción de pequeñas utopías es posible. Y que estas pequeñas islas de esperanza -como las citó Xavier Pedrós en su emotivo discurso final- provocan, además, el bienestar personal y la alegría colectiva de saberse isleños en un afán de conseguir archipiélagos.

De hecho, durante todo el día tuve pistas potentes:

Por la mañana visité la UEC del Centre Educatiu Esclat en mi barrio, Bellvitge, para entregarles el diploma de finalista en los Premios Aprendizaje-Servicio. La Unidad de Escolarización Compartida (UEC) es un servicio socioeducativo que lucha contra el absentismo y el abandono escolar prematuro. Propone una alternativa para adolescentes que están cursando segundo ciclo de Educación Secundaria Obligatoria y que muestran dificultades para continuar en sus institutos.

Me encontré con Soco Rodríguez y con Brisa Galindo y hablamos largo rato de sus proyectos de aprendizaje-servicio, muy consolidados y con gran impacto en el entorno, protagonizados por chicos y chicas con dificultades sociales. Pude ver uno de ellos y hablar con sus educadores, profesionalesde firmes convicciones en  ofrecer nuevas oportunidades a los jóvenes.

Por la tarde, mientras hacía cola para entrar en el acto de celebración de la Fundación Marianao, tuve ocasión de saludar no sólo a sus impulsores (Xavier, Dani, Josep, Javi, Héctor…), sino también a viejos amigos y amigas de mi etapa vital en la educación no formal: Antoni Xavier, Adela, Ignasi, Merche… Todos estuvimos felices de encontrarnos y de poder compartir, una vez más, lo mucho que aprendimos en esa época, lo mucho que nos curtió y que nos ha servido luego para desempeñarnos en nuestras trayectorias laborales.

Finalmente, a lo largo del acto, fue emocionante para todos escuchar los testimonios de las personas que han participado en las actuaciones de esta entidad y ver los apoyos sociales e institucionales que expresan la confianza y autoridad moral construida por Fundación Marianao a lo largo de su historia.

Fundación Marianao se creó para acompañar y empoderar a pequeños, jóvenes y adultos para que sean protagonistas de la mejora de sus vidas y de su entorno. Y se han dedicado a ello con mucho esfuerzo y perseverancia. Ya no es solamente una entidad social inspiradora y modélica en el barrio de Marianao y en Sant Boi de Llobregat, sino también en el resto de España.

Como citó Xavier Pedrós en su vibrante discurso final, uno de sus referentes éticos fue Joan García Nieto, quien les contagió la necesidad de construir islas de utopía.

Al acabar el acto comenté con Xavier que en el momento actual resulta revolucionaria cualquier defensa de los Derechos Humanos, de los valores morales, del bien común, de la justicia social… y aunque el propósito parece demasiado ambicioso y difícil, tiene sentido ir creando estas islas de utopía, que son también de esperanza para todos.

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