Seleccionar página

Hacía más de treinta años que no escuchaba Santa Bárbara Bendita… una triste melodía para un día paradójicamente cargado de optimismo y alegría, porque la escuché como música de fondo del primer proyecto que expuso el martes pasado un colectivo de educadores asturianos.

Era la última sesión del curso de aprendizaje-servicio del Contrato Programa de Asturias, una política educativa de innovación y mejora de las escuelas de este territorio y se trataba de poner en común los proyectos de aprendizaje-servicio impulsados por los participantes.

Una vez más -porque esto me pasa siempre- me quedé alucinada con lo que contaron. Intento resumir aquello que más me llamó la atención:

  1. El estrechísimo compromiso de los centros educativos con la mejora del entorno y la promoción de la identidad cultural y la calidad de vida de la población.  Bastantes proyectos, por ejemplo, se proponen promover los valores patrimoniales y turísticos como alternativa al envejecimiento y descenso demográfico de la población.
  2. Las altas expectativas de los proyectos. Nada de prácticas «de plastilina» o de baja exigencia. Los proyectos, protagonizados por niños y niñas de Primaria o de Educación Especial, son ambiciosos, implican a ONGs y Ayuntamientos o bien estructuran un gran número de acciones a lo largo del curso.
  3. La solidez de las propuestas. La mayoría de los proyectos presentados hunden sus raíces en prácticas que los centros ya habían iniciado en algún momento, es decir, surgen de un compromiso institucional previo del centro educativo, con lo cual es más fuerte la garantía de impacto en el entorno.

Esta fue la colección luminosa:

  • El Colegio Público El Parque (Blimea- San Martín del Rey Aurelio) presentó «De la escuela a la mina», un proyecto para rescatar el patrimonio minero y difundir la minería a través de una ruta turística diseñada y guiada por los niños y niñas.
  • El Colegio Público Belmonte de Miranda, de esta población, presentó «Arqueólogos belmontinos, una iniciativa para poner en valor y difundir entre la comunidad los restos del Monasterio de Santa María de Lapedo, patrimonio cisterciense que podría pasar injustamente desapercibido.
  • El Colegio Público Bernardo Gurdiel (Grado), presentó el proyecto «Ayer y hoy, siempre juntos», un abanico de 17 acciones de apoyo, estimulación, intercambio de saberes y compañía a las personas mayores en riesgo de soledad, que culminan con una jornada intergeneracional a modo de broche a final de curso.
  • El Centro de Educación Especial San Cristóbal (Avilés) presentó el proyecto «Todos formamos parte de la historia», en el cual chicos y chicas con discapacidad intelectual difunden entre otros escolares la figura histórica de Pedro Menéndez, marino, militar, explorador y héroe asturiano del siglo XVI.
  • El Colegio Rural Agrupado Ría del Eo, de esta población, participa en el proyecto «El niño de luz de plata», una iniciativa de Bubisher, la red de bibliotecas y bibliobuses dirigida los campamentos de refugiados saharauis, colaborando a que crezca la lectura y las bibliotecas entre su población infantil.
  • El Colegio Público Virgen de Alba (Quirós) presentó «Quirós turístico», un proyecto para luchar contra la descenso demográfico y envejecimiento de la zona, elaborando un vídeo sobre su riqueza turística y patrimonial para ser proyectado en el museo etnográfico de la población.
  • El Colegio Rural Agrupado de Lena (Concejo de Lena) presentó el proyecto «Conectando Generaciones», en el cual, a partir de una investigación demográfica en la clase de Matemáticas sobre el envejecimiento de la población, los niños y niñas toman conciencia de la soledad y la lejanía de las personas mayores respecto de las TIC, por lo que se organizan para ofrecerles un curso muy completo de informática y redes sociales.
  • El Colegio Público Santa Eulalia de Ujo (Ujo, Mieres) presentó «Uno para todos y todos para uno», un proyecto de reivindicación de contenedores para el reciclaje en el barrio. La ausencia de contenedores se explica por la dificultad de acceso a la zona, pero los niños, niñas y sus familias idean soluciones imaginativas para conseguirlos.
  • El Colegio Público Parque Infantil (Oviedo), presentó el proyecto de «Guía Infantil de Santa María del Naranco», elaborada por los niños y niñas a fin de contribuir al conocimiento y difusión de este patrimonio del prerrománico asturiano y dinamizar el turismo del entorno.

Haciendo honor a Santa Bárbara, el abanico de proyectos de aprendizaje-servicio asturianos, como energía constructiva y no destructiva, no sólo fue luminosa, sino también explosiva.

Share This