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¡Estamos de fiesta! Y no es una fiesta cualquiera, sino nuestra fiesta anual, el XI Encuentro Estatal de Aprendizaje-Servicio. Pues sí, esto tiene una historia…

Hace 11 años nos encontramos en Portugalete, País Vasco, un grupo de catalanes, un grupo de vascos y un grupo de madrileños… ¡como si  fuera un chiste! Fundación Zerbikas fue la anfitriona.

Éramos apenas 20 personas y teníamos en común las ganas de intercambiar y reflexionar juntos acerca del aprendizaje-servicio, un auténtico descubrimiento educativo en el que llevábamos trabajando los últimos años.

El encuentro fue tan positivo, que el ayuntamiento de Portugalete, que apoyaba el evento, nos dijo: ¡Volved el año que viene! Y así lo hicimos, pero entonces ya éramos 36 personas procedentes de 6 territorios. Y al año siguiente 42 de 9, y al otro 57 de 11.

La cosa iba creciendo. Y empezamos a celebrar el encuentro en una ciudad diferente cada año: Barcelona, Madrid, Logroño, Valencia, Gijón, L’Hospitalet…

Nos dimos cuenta de que, casi sin querer, nos habíamos convertido en una auténtica red, porque compartíamos objetivos, pensamiento, estrategias y recursos. Los encuentros empezaron crecer en envergadura y a abrirse a toda la comunidad.

Ahora somos 18 grupos territoriales que constituimos la actual Red Española de Aprendizaje-Servicio, una red de voluntarios. Nuestros encuentros son multitudinarios. Desde hace 4 años nos hemos asociado a la ONG Educo y a la Editorial Edebé para convocar los Premios Aprendizaje-Servicio. Hemos invitado a los ayuntamientos más comprometidos con el ApS a sumar esfuerzos con nosotros.

Cada encuentro es una fiesta y queremos que en ella sea cada vez más potente la voz de los chicos y chicas que quieren cambiar este mundo. Por eso nos emociona y enorgullece recibir testimonios como el de Clara, que ilustra este post.

Y estamos contentísimos hoy por dos razones:

  • La primera por celebrar nuestro décimo primer encuentro los días 13 y 14 de diciembre en Coslada, ciudad que representa y contagia el compromiso y la confianza de un ayuntamiento en el talento solidario de sus niños, niñas y jóvenes.
  • Y la segunda, porque volviendo la vista atrás confirmamos que esto ya no hay quien lo pare.
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