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Cierro el 2017 y abro el 2018 cargada de energía que me permite correr la Cursa dels Nassos (la carrera de San Silvestre de Barcelona) el 31 por la tarde y bañarme en el frío Mediterráneo de invierno el 1 por la mañana.

Si en el “primer baño del año” simplemente me dejé arrastrar por el entusiasmo de los participantes, para la carrera tuve que entrenarme un poco. Es la segunda vez que la corro y me encanta. Son 10 km muy bien organizados y en un ambiente estupendo, mientras la ciudad va oscureciendo.

Pero en las carreras nunca me entreno lo que debería, siempre me faltan horas. Y, sin embargo, llego bien, disfrutando y luego no tengo agujetas. ¿De dónde sacas tanta energía? me preguntan algunos, que educadamente, se ahorran el “a tu edad” que iría al final de la frase.

La primera ley de la termodinámica afirma que la energía no se crea ni se destruye, simplemente se transforma. Yo creo que lo más sorprendente es cómo se transmite entre las personas.

No puedo demostrarlo con rigor científico, pero estoy convencida de que yo me voy cargando de energía durante el año, por simple contacto con las personas extraordinarias con las que me mezclo y de las que aprendo continuamente.

No sólo absorbo energía en mis círculos más estrechos de familia y amistades cercanas, sino también, afortunadamente, en donde voy a trabajar, es decir,allá donde me desplazo para contagiar el aprendizaje-servicio. Tengo la inmensa suerte de moverme mucho y mantener contacto con personas muy diversas.

Este año, además de L’Hospitalet, Barcelona, Badía, Sabadell, Granollers, Girona, Gurb, Lleida, Blanes, el Baix Llobregat, en Catalunya; he recogido muchísima energía en Alcalá de Henares, Zaragoza, Madrid, Plasencia, Gijón, Cáceres, Sevilla, Tenerife, Avilés, Valencia, Talavera, San Lorenzo del Escorial, Cartagena, Ciutadella, Soria, Elche, Segovia, Valld’Uixó, La Laguna, Santander, Zamora. Y también en Roma y en mi querido Buenos Aires.

Tengo siempre la sensación de salir con un cesto y traerlo de vuelta cargado de aprendizajes, de ideas nuevas, de cosas que no se me habían ocurrido, de experiencias educativas luminosas.

¡Cómo no voy a tener energía! De hecho, hasta para mejorar marca: este año acabé la Cursa dels Nassos en 01:11:00, 31 segundos antes que el año pasado. En la foto, soy la segunda que entra por la izquierda.

¡Muchísimas gracias a todas las personas que me transmitís las ganas de seguir adelante en todos los sentidos!

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