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La periodista nos hizo una pregunta, para responder en 2000 caracteres: ¿Estudiar para aprender o para sacar buenas notas? Bueno, ésto es lo que yo aporté, y parte del contenido se reprodujo en el reportaje del Diari Ara Estudiar per aprendre o per aprovar?:

Estudiar es una manera de aprender. También se puede aprender practicando, imitando, observando … Estudiar no es la única manera de aprender, pero es imprescindible. Porque refuerza el pensar reflexivamente sobre el que se está aprendiendo.

Por tanto, está claro que se debe estudiar para aprender. Desde mi punto de vista, la pregunta clave es, más bien, qué hay que aprender y para qué.

Ahora bien, en el proceso de estudiar para aprender… ¿las notas son importantes o son un estorbo?

Si pensamos en una persona que quiere estar en forma y por este motivo principal hace deporte, por ejemplo correr … ¿es bueno para esta persona inscribirse en carreras e ir mejorando la marca?

Creo que muchos coincidiríamos en que, efectivamente, lo es, si el hecho reúne tres condiciones:

  • si las carreras actúan como estímulo para mantener el entrenamiento.
  • si no se obsesiona con los resultados.
  • si no le generan una competitividad enfermiza con otras personas.

Y eso aunque en una carrera la persona tuviera un mal día, o lloviera, o ese día se encontrara mal y no pudiera ir a correr.

Pienso que las notas pueden actuar como los resultados de las carreras. Si aprendemos a darle la importancia que tienen -ni más ni menos- pueden ser un recurso válido para mantener una cierta tensión necesaria hacia el estudio.

Y también como entrenamiento a la hora de aceptar la frustración: porque las notas dan a veces sorpresas desagradables: una puede tener un mal día, o justamente no saber aquellas preguntas concretas, o no estimar mucho la asignatura del examen, o encontrar que un compañero que se ha esforzado menos saca mejor calificación..

Pero ¡así es la vida! Llena de pequeñas dificultades que no aprenderemos a superar si las evitamos.
Hay que tener presente que unas malas notas no descalifican globalmente nadie. Todos conocemos personas que han tenido malas notas cuando iban a la escuela y después han sido ciudadanos ejemplares.

Por lo tanto, primero, estudiar para aprender y, segundo, aprender también a ubicar las notas como estímulos interesantes … antes de rechazarlas por sistema.

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