La gratitud vacuna contra el paternalismo

El pendulo de Ifoulou

La primera lección de Practicar la felicidad, el libro-curso en 52 semanas de Tal Ben Shahar, es ser agradecido. Como entrenamiento, el autor propone al final de cada capítulo que elaboremos nuestra lista semanal de agradecimientos.

Estoy convencida y sostengo desde hace tiempo que en los proyectos de aprendizaje-servicio es básico que aquellos que generosamente desarrollan el servicio sean capaces de dar las gracias por la oportunidad de hacerlo.

Entre otras cosas, porque en este tipo de proyectos es necesario reconocer que los que sirven también ganan, y mucho. Ganan aprendizajes impactantes que podrán aplicar el resto de sus vidas. Y que tal vez de otra manera no los hubieran adquirido.

Dando las gracias a las personas que han sido ayudadas se evitan las actitudes asistencialistas o paternalistas en las que siempre hay un riesgo de caer. Aunque sólo fuera por este motivo ya vale la pena destinar un tiempo a evaluar, que es la manera de evidenciar hasta qué punto se ha aprendido.

La gratitud es evidente en  Cambia la miradael documental del proyecto El péndulo de Ifoulou, impulsado por el departamento de Animación Sociocultural, Integración Social y Educación Infantil del Instituto Público de Educación Secundaria ‘Barrio de Bilbao’ de Madrid.

Durante un curso escolar, los jóvenes estudiantes madrileños planificaron, organizaron y desarrollaron una semana de actividades educativas para niños y adultos de ‘Ifoulou’ y de algunas otras poblaciones cercanas en Marruecos.

También en el diario colectivo de esta experiencia, los estudiantes, futuros educadores sociales, reflejan  lo agradecidos que estan por el privilegio de haber vivido prácticas extraordinarias en sus estudios.

No hay paternalismo en su actitud, sino respeto sincero y reconocimiento. ¡Una manera de practicar la felicidad!

Fuera del nido no siempre hace frío

Alguien voló sobre el nido del cuco

El viernes cerramos nuestra asignatura cuatrimestral. Sobre la hierba, como en las ediciones anteriores. Y también, como las otras veces, repartimos semillas de Dondiego, esta maravilla de semi malahierba, que crece en todas partes.

El Dondiego simboliza nuestra intención: que el conocimiento, las capacidades, la excelencia… se multiplique y reparta, que llegue a cuantos más rincones mejor.

Unos minutos antes del bucólico acto de clausura, compartí con mis estudiantes una experiencia personal. Se la debía, puesto que me he pasado tres meses exigiéndoles que se expusieran ellos muchísimo, que abandonaran el confortable y predecible nido académico… ¡era justo corresponder!

Les conté que muchos años atrás, cuando era maestra de educación especial, no podía evitar llorar cada vez que veía la escena del partido de béisbol en la película Alguien voló sobre el nido del cuco.  Tal vez es la película que más he visto en la vida.

Ya no me ocurre, pero me sigue emocionando esta escena, en la que McMurphy, el delincuente de pocas luces, consigue transformar por unos segundos el entorno frío y hostil del manicomio.

Y lo hace comunicando y liderando, con imaginación y con pasión. Exactamente los ejes alrededor de los cuales se vertebra nuestra asignatura.

Al igual que el Dondiego, que brota obstinadamente cada primavera -aunque pienses que ya no quedan semillas enterradas- los profesores deseamos que la semilla del aprendizaje-servicio se mantenga en el corazón y en la cabeza de nuestros estudiantes y les anime a alejarse del nido, al menos de vez en cuando.

Los profesores como líderes sociales

Vega Educa

Ecomarchas, Ciclorutas, Concursos, participación en actividades vecinales… complementan el trabajo en el aula que más de 400 docentes de 100 centros educativos impulsan en el Proyecto Vega Educa.

Estos profesores granadinos, articulados en la red, emocionan y comprometen en la protección de la Vega de Granada a 20.000 alumnos, concretando la educación en valores de sostenibilidad tan globales como la producción agroecológica, las energías renovables y el cambio climático.

Movilizan también al resto de la población, elaboran y difunden manifiestos, inciden en los medios de comunicación, implican a personalidades…

Este proyecto de aprendizaje-servicio me parece un ejemplo impactante de liderazgo social por parte de los docentes, que asumen la función transformadora de la educación y rompen las fronteras artificiales de la escuela con su entorno.

El centro educativo deja de ser un invernadero para convertirse en un motor de cambio en el entorno y las personas que lo habitan.

Creo que tal vez lo más significativo es cómo aprenden y mejoran sus capacidades los estudiantes comprometidos. Fíjate, por ejemplo, en el vídeo elaborado por tres alumnos del ciclo de imagen. ¿A quién no le hubiera gustado aprender así?

Paséate por su web: ¡te va a sorprender y te va a alegrar el día!

¿Quién ayuda a quién?

Ayudandonos en el Taller ComunicaNo estoy nada de acuerdo con quienes desterrarían la palabra ayudar del vocabulario pedagógico, argumentando que se trata de un concepto paternalista y segregador.

Lo de segregación va por considerar que aquel que ayuda se siente o se puede llegar a sentir superior a la persona ayudada.

Francamente, me parece la enésima e irritante intención de difundir un lenguaje tan políticamente correcto que al final no dice nada por miedo a ofender.

Ayudar es una estupenda palabra, de hecho, una de las primeras que se aprendenen la infancia. A Tito, que tiene cuatro años, le encanta que su padre le diga: Tito, ayúdame a poner la mesa. Tito toma los cubiertos y está contentísimo de ayudar a su padre.  Y en otro momento, es Tito quien pide ayuda a su padre para abrocharse correctamente los zapatos.

En los proyectos de aprendizaje-servicio la ayuda no se difumina, sino que se distribuye… ¡que no es lo mismo!: los que dan el servicio ayudan a aquellos que lo reciben, pero al mismo tiempo son ayudados en la medida que disfrutan de una ocasión única de aprendizaje práctico.

Lo veo continuamente con mis estudiantes de la universidad. Como proyecto ApS, imparten talleres de expresión oral a alumnado de secundaria, y esos talleres son las prácticas del módulo de comunicación que previamente han cursado.

¿Quién ayuda a quién? Clarísimamente, la ayuda es recíproca, porque los talleres constituyen una magnífica oportunidad de fortalecer lo que han aprendido.

Sería un acto de soberbia infinita considerar que uno nunca debería ser ayudado. Todos necesitamos ayuda en uno u otro sentido, en uno u otro momento, con una u otra intensidad. Más que eliminar la palabra ayudar, lo que habría que hacer es generalizarla.

 

En el lado del corazón de la cabeza

El llibre de l'Enric

Llibre ApS HospitaletAyer se presentó el libro Aprenentatge servei a l’Hospitalet de Llobregat. Ens fa crèixer (Aprendizaje-servicio en l’Hospitalet de Llobregat. Nos hace crecer).

El gran chef del libro ha sido Enric Roldán, nuestro maestro de lujo, que ha dirigido esta obra coral, donde hemos participado muchas personas.

Enric ha sido maestro desde 1971 y se ha paseado por casi todos los niveles educativos: primaria, secundaria, adultos, formador de profesorado…

Durante sus 40 años de docencia se ha vinculado al Casalet, el movimiento de renovación pedagógica de la ciudad, al sindicato Comisiones Obreras, al Centre d’Estudis de L’Hospitalet… Y es una figura clave en nuestro Grupo Permanente ApS.

El libro recoge toda la riqueza educativa y social que nos ha provocado el ApS. Como dice Enric, este increíble desarrollo no tiene otro secreto que el haber generado una red ciudadana para sostenerlo y alimentarlo.

Enric ha escrito el libro con el lado del corazón de la cabeza, con la misma pasión lúcida y serena con que todos, trabajando juntos, hacemos crecer el aprendizaje-servicio… al tiempo que éste nos alimenta y nos hace crecer.

 

 

Copiar es genial

exitoeducativo-madNo me canso de afirmarlo: copiar puede ser lo más creativo que podemos hacer en un momento dado.

¿Quien dijo aquello de que para ser original primero has de ser un buen copión? ¡Yo estoy convencida!

Las soluciones exitosas que otras personas y colectivos han descubierto, inventado o desarrollado son valiosas. Sería una insensatez descartarlas o despreciarlas simplemente porque:

a) “no son nuestras…”  (¿y qué?)

b) “no están adaptadas a nuestro país…” (¡pues para esto está la imaginación y la capacidad de transformación!)

C) “claro, ellos tienen más medios…” (¡sí, y cualquier otro argumento desmovilizador de este tipo!).

Por esto me parece genial el proyecto Social Innovation for Communities impulsado por UpSocial. La idea es bien sencilla y realista. Grosso modo consiste en plantearse tres preguntas:

Una: ¿Qué problemas tenemos aquí?. Dos: ¿Qué soluciones con éxito probado existen en el mundo?. Tres:¿Cómo se podrían adaptar aquí?

Ayer tuve la oportunidad de participar en el evento #Éxito Educativo organizado por esta iniciativa y tomé buena nota de todo.

Aquí tienes las soluciones innovadoras en el campo de la educación que han estado reastreando, entre las que cuentan, claro, el aprendizaje-servicio. ¡Un ejemplo de algo valioso que no inventamos nosotros!

 

Construyendo sonrisas

¿Cómo podemos apoyar a las Comunidades de Aprendizaje con proyectos de aprendizaje-servicio?

Aitor Zenarruzabeitia

Proyecto Construyendo sonrisas

 

 

 

 

 

 

Un ejemplo modélico es Construyendo sonrisas, el proyecto compartido por la Fundación Pioneros y el CEIP Caballero de la Rosa.

En él, los jóvenes de Fundación Pioneros fabricaron diversos tangram, un geobord y un tablero de aprendedizaje de las tablas de multiplicar para los niños y niñas de Infantil y Primaria de la escuela, que es una Comunidad de Aprendizaje.

El jefe de estudios, Aitor Zenarruzabeitia (en la foto) nos cuenta cómo este tipo de experiencias consolida el concepto comunitario de aprendizaje, donde todos enseñan y todos aprenden.

Yo soy una enamorada de las Comunidades de Aprendizaje, ese modelo de escuela transformadora donde se suman voluntades y esfuerzos a favor de la inclusión y el progreso de todos.

Y creo que en una Comunidad de Aprendizaje también tiene sentido que los niños y niñas protagonicen proyectos de aprendizaje-servicio:

Son actuaciones socialmente inclusivas al permitirles tomar un papel activo y son académicamente exitosas porque muchas investigaciones internacionales así lo demuestran.