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Enlazando en cascada

Esta semana me llegó el número 182 de la Revista Estris, conmemorativo de su 40 cumpleaños. Por si no la conoces, te cuento que Estris es la revista de educación en el tiempo libre veterana en España.

De hecho, yo misma empecé mi trayectoria como educadora en el tiempo libre en la misma época en que se publicó el primer número de la revista, y me acompañó largo tiempo. Era la referencia obligada… ¡y un placer de lectura sencilla, práctica y amena!

Mira qué casualidad que el mismo día me llega el artículo sobre el tiempo libre, Un asunto educativo y social a partes iguales,  que he escrito para el Periódico Escuela, en el que intento definir cuál es a mi juicio una de las principales encrucijadas de la educación no formal en este momento.

Pero, para redondear, resulta que encima de este artículo hay un texto precioso de Juan Carlos Tedesco, en el que describe otra antinomia bien actual: Escuela: ¿Ancla o brújula?.

La necesidad de brújula que cita Tedesco me preocupa en especial, y por ello elaboré hace unos meses esta presentación: Learning for the XXIth century… in what direction? para compartirla con los colegas de Ashoka que están en el sector educativo.

¿No te pasa a veces? Te llega un tema, una noticia, cualquier cosa… y en cascada van sucediéndose casualidades y derivaciones que van encajando en espiral, retroalimentándose.

¡Hasta se puede ver el dibujo final! El que yo veo en este caso: Si la escuela necesita una brújula, las entidades y movimientos de educación en el tiempo libre también.

¡Vaya semanita!

Primero me sumergí en un encuentro en Madrid de los participantes del Proyecto Intervención Comunitaria Intercultural, una iniciativa de la Obra Social La Caixa cuya dirección científica asume el Programa Mediación y Multiculturalidad de la UAM.

Ochenta personas de entidades sociales de toda España participan en este proyecto y están empezando a explorar las posibilidades del aprendizaje-servicio en el fomento de la ciudadanía intercultural.

Luego aterricé en Almería, donde siempre me acoge mi compañera de Ashoka Isabel Guirao.

En esta ocasión se trataba de cocinar el aprendizaje-servicio en cuatro fogones diferentes:

  • En una reunión con el grupo de entidades sociales, Administración Pública y Universidad, convocados por Juanse Fernández Prados, que llevan a cabo proyectos ApS de altísima calidad académica y social.
  • En una sala de actos llena a rebosar de cien estudiantes de primeros cursos de magisterio, convocados por su profesora Lola Rodríguez.
  • En un encuentro con el profesorado del CEIP El Puche, cuyos proyectos ApS tienen como hilo conductor la mejora d elas condiciones d evida del barrio
  • Y, finalmente, en un ciclo de conferencias organizado por el CEP de Almería, en el que participaron ochenta personas entre profesorado, madres y padres y más alumnos de la universidad.

¿No estás cansada de todo el día? -me preguntaba María José Irigaray, organizadora de los dos últimos actos.

No lo estaba, porque me habían cargado de energía. Lo que estaba era alucinada de la ilusión y fortaleza de esta gente y de este territorio.

Como una premonición, el lunes, en un encuentro de la Fundación Kreanta, Félix Manito nos repartió un texto de Stephen HawkingNo se rindan:

Así que permítanme terminar con una reflexión sobre el estado del Universo. Ha sido una época gloriosa en la que vivir e investigar en física teórica. Nuestra imagen del Universo ha cambiado muchísimo en los últimos 40 años y me siento feliz si he aportado mi granito de arena. El hecho de que nosotros, los humanos, que también somos meros conjuntos de partículas fundamentales de la naturaleza, hayamos sido capaces de acercarnos tanto a la comprensión de las leyes que nos gobiernan a nosotros mismos y nuestro Universo es un gran triunfo. Quiero compartir mi emoción y entusiasmo por esta búsqueda. Así que acuérdense de mirar hacia las estrellas y no hacia sus pies. Intenten encontrarle un sentido a lo que ven y pregúntense por aquello que hace que exista el universo. Sean curiosos. Y por muy difícil que pueda parecerles la vida, siempre hay algo que pueden hacer y en lo que pueden tener éxito. Lo importante es que no se rindan.

Voluntarios virtuales

¡La verdad es que no me había imaginado que podía obtener una respuesta tan rápida!

Marta, de la Fundación Hazloposible, ya me había advertido sobre este asunto: cada vez hay más personas que se ofrecen a  desarrollar alguna tarea como voluntariado online, es decir, “no presencial”, para cometidos que no necesitan proximidad física.

Se me ocurrieron bastantes tareas, todas ellas relacionadas con el proyecto de formación en aprendizaje-servicio para entidades sociales que estamos impulsando desde Fundación Zerbikas.

Seguí los pasos que proponen en la web Hacesfalta.org, uno de los utilísimos portales para ONG de la Fundación Hazloposible: das de alta a tu ONG y rellenas el formulario de demanda de voluntariado virtual. Y luego desde la web te van avisando de las ofertas que llegan.

A día de hoy tenemos 5 voluntarios virtuales surgidos de este portal: Mireia está traduciendo PWP del catalán al castellano; Cristina está adaptando presentaciones en este formato a formato Prezi; Silvia y Aura están subtitulando en castellano reportajes de vídeo que teníamos en catalán; Esther está rastreando fotos libres de derechos para ilustrar materiales.

La respuesta fue tan inmediata y masiva, que tuve que disculparme con bastantes personas, porque ya no podíamos repartir más tareas virtuales: ¡se habían agotado!

Y, además, contamos con Eliana, una voluntaria de Ashoka que desde Colombia está traduciendo y subtitulando vídeos en inglés, y con David, un historiador en paro, que nos está ayudando a completar el Inventario de 30 Buenas Prácticas de ApS hasta 60 experiencias.

¿Quién dice que el voluntariado está en crisis?

Nuestro amigo Julio nos ha enviado este discurso de José Mújica, presidente de Uruguay.

Por favor, Julio, si no nos lo regaláis… ¿por lo menos nos lo podéis prestar?

¡Necesitamos alguien que quiera contagiar el placer por el conocimiento!

Ustedes saben mejor que nadie que en el conocimiento y la cultura no sólo hay esfuerzo sino también placer.

Dicen que la gente que trota por la rambla, llega un punto en el que entra en una especie de éxtasis donde ya no existe el cansancio y sólo le queda el placer. 

Creo que con el conocimiento y la cultura pasa lo mismo. Llega un punto donde estudiar, o investigar, o aprender, ya no es un esfuerzo y es puro disfrute. 

¡Qué bueno sería que estos manjares estuvieran a disposición de mucha gente! 

Qué bueno sería, si en la canasta de la calidad de la vida que el Uruguay puede ofrecer a su gente, hubiera una buena cantidad de consumos intelectuales. 

No porque sea elegante sino porque es placentero. Porque se disfruta, con la misma intensidad con la que se puede disfrutar un plato de tallarines. 

¡No hay una lista obligatoria de las cosas que nos hacen felices! 

Algunos pueden pensar que el mundo ideal es un lugar repleto de shopping centers. En ese mundo la gente es feliz porque todos pueden salir llenos de bolsas de ropa nueva y de cajas de electrodomésticos. 

No tengo nada contra esa visión, sólo digo que no es la única posible. Digo que también podemos pensar en un país donde la gente elige arreglar las cosas en lugar de tirarlas, elige un auto chico en lugar de un auto grande, elige abrigarse en lugar de subir la calefacción. 

Despilfarrar no es lo que hacen las sociedades más maduras. Vayan a Holanda y vean las ciudades repletas de bicicletas. Allí se van a dar cuenta de que el consumismo no es la elección de la verdadera aristocracia de la humanidad. Es la elección de los noveleros y los frívolos. 

Los holandeses andan en bicicleta, las usan para ir a trabajar pero también para ir a los conciertos o a los parques. Porque han llegado a un nivel en el que su felicidad cotidiana se alimenta tanto de consumos materiales como intelectuales. 

Así que amigos, vayan y contagien el placer por el conocimiento… José Mujica  (Presidente de Uruguay)

¡Y ésto sólo es un trozo!, el texto entero lo descargas aquí: Dijo José Mujica.

¡Qué pesaditos hemos estado en los últimos años con el rechazo a la transmisión de conocimientos!

Transmitir nos suena a antiguo, autoritario, conservador, por no decir directamente carca.

Transmitir parece que significa considerar al alumno como un receptor pasivo. ¡No se debe transmitir! -clamamos - si acaso, estimular, despertar la curiosidad… que sean los alumnos los que decidan qué quieren aprender en cada momento.

Pues así nos va. Claro que es aburridor (¡qué bonita e inexistente palabra!) transmitir estupideces, cosas inútiles, caducas o superfluas que distraen de lo importante.

Pero esperar que el estómago, el azar o la pereza de cada uno sea la única brújula referente para determinar lo que se debe aprender, me parece por lo menos una postura prepotente y egocéntrica.

Creo que es absolutamente urgente volver a transmitir pasión por el conocimiento, por la ciencia, por la cultura, por el arte, por las humanidades.

¿Por qué vamos a ahorrarles a nuestros chicos y chicas el placer de escuchar (sí, sí, “escuchar”, y además en silencio respetuoso) a una persona apasionada por la música, por los minerales, por la astronomía, por la poesía, por la carpintería o por las rapaces?

Por esto me gustan los reportajes de escalada de Jesús Calleja. Este montañero es un tipo fresco, burlón, buena gente y, además, transmite pasión por la montaña y un montón de conocimientos que nos revelan lo inmenso y diverso que es el mundo y lo que nos falta por aprender.

Cuando la transmisión es pasión, vuelas como en la pintura de Matisse.

Hoy he recibido un mensaje de Javier, que me ha emocionado. Dice:

Hola Charo: Esta mañana estaba pensando que quería escribirte, en primer lugar para felicitarte en estas fiestas y en segundo y sobre todo para darte las gracias por haberme dado la oportunidad de meterme en el mundo del APS. Después de 38 años, no que llevo en el mundo de la enseñanza, sino que la enseñanza ha sido mi mundo, estoy haciendo algo que complementa mi labor de enseñante con mi compromiso por una sociedad mejor, me encanta. Gracias por todo.

Educadores como Javier, como Esther, como Anna, como Àngel, como Pere, como Raquel, como Arantzazu, como Begoña, como Alberto, como James… hacen que el mundo sea un poco más amable.

Soy yo quien estoy agradecida por el privilegio que representa haberles conocido y poderles disfrutar. Son ellos quienes me brindan cada día la oportunidad de renovar mi confianza en que los cambios son posibles.

Tenemos la obligación de devolver a la sociedad como don lo que hemos recibido como privilegio, dice Enrique Arnanz, pero me temo que no me va a dar tiempo de devolver todo el privilegio que estoy recibiendo… ¡Tarea imposible!

Gracias por estar ahí, por enviarme mensajes cariñosos, por compartir vuestras canciones y vuestros vídeos, por dejarme meter la nariz en vuestros proyectos, por permitirme que los difunda, por prestarme frases luminosas, por hacer que cada noche, antes de cerrar los ojos, no pueda evitar pensar: Ostras, ¡no me lo merezco!

¿Más universitarios?

¿Debemos aspirar a que cada vez más chicos y chicas alcancen estudios universitarios?

Espontáneamente una diría que sí, porque todo lo que signifique subir el nivel de formación claramente es un progreso social.

Pero la verdad es que yo no estoy tan convencida, me refiero a subir la proporción de universitarios.

El jueves pasado estuve en una interesantísimo debate: ¿Que papel tiene la educación en el ascensor social de Cataluña?, organizado por la Fundació Jaume Bofill. El debate tomaba como punto de partida los resultados del análisis Educación y mobilidad social en Cataluña. Los investigadores, Xavier Martínez y Antonio Marín concluyen que en Cataluña se ha producido desde hace bastantes años un fenómeno de ascensor social.

Ha afectado especialmente a las amplias clases medias, pero, actualmente,  esta mobilidad o fluidez social está estancada, como consecuencia de la crisis económica, con el riesgo consecuente de caer en la rigidez de una sociedad más desigual y polarizada.

La educación, que ha sido uno de los motores determinantes de la fluidez social, o concretamente, del ascenso hacia arriba, parece que está perdiendo gasolina, lo que no nos podemos permitir.

Como ves, el tema del debate no era en realidad el del título de este post, pero a veces pasa que se generan reflexiones periféricas tan interesantes como las centrales. En este caso fueron dos de los ponentes, Emili Pons y Josep María Reñé, los que encendieron la cuestión:

¿Debemos deducir del estudio que hay que seguir apostando para que cada vez más y más jóvenes accedan a estudios universitarios?

Ambos ponentes apuestan por fortalecer la formación profesional de calidad, tanto en el grado medio como en el grado superior. Y yo no puedo estar más de acuerdo.

La vida de Alex

Las buenas prácticas educativas suelen ser dinámicas, y frecuentemente transitan de unos enfoques a otros.

En el reciente Congreso de Aprendizaje-Servicio, EDEX presentó una experiencia ejemplar de este tipo de transiciones.

En este caso se trata de la transición de un excelente trabajo de campo a un proyecto de aprendizaje-servicio:

Un grupo de chicos inmigrantes en riesgo de exclusión social llevan a cabo un taller para reflexionar sobre su situación y buscar soluciones.

Utilizan para ello la producción audiovisual: aprenden este lenguaje y crean un reportaje de vídeo sobre la situación de las personas inmigrantes.

Una vez realizado este reportaje -¡éste era el trabajo de campo!- comprenden su segunda utilidad: con él pueden contribuir a sensibilizar a la sociedad (y aquí está el aprendizaje-servicio).

De manera que presentan en público el vídeo Todo el mundo es inmigrante y se convierten en protagonistas activos de una acción concientizadora.

Si todo se hubiera quedado en una actividad de reflexión y aprendizaje tecnológico por parte de los jóvenes, ya hubiera sido una excelente experiencia educativa por sí misma.

Pero al transitar del trabajo de campo al aprendizaje-servicio, los jóvenes han sumado otro valor educativo más: el actuar como ciudadanos activos capaces de aportar algo a la sociedad.

¿Te interesa esto de las transiciones? Puedes echar un vistazo al final de esta presentación Metodología APS. Pero sobretodo te recomiendo lo que escribe María Nieves Tapia, la experta argentina que tanto nos inspira a todos.

Con la causa por delante

¿Qué define una persona emprendedora social? Ésta fue una de las cuestiones abordadas en el último encuentro de los fellows de Ashoka en Madrid la semana pasada.

En mi opinión, la respuesta no es fácil, porque la mayoría de las personas consideradas a día de hoy como emprendedoras sociales no se autodefinen así al empezar a impulsar su proyecto. Si acaso luego descubren el término, normalmente por parte de estudiosos del tema y, si aporta valor a lo que están haciendo, lo aceptan y lo adoptan.

Tal vez en esta prioridad residiría una parte de la definición. Por ejemplo, una cosa que sí tengo clara es que que el emprendedor social,  para tirar adelante su iniciativa, impulsa en cada momento la estructura que le parece más conveniente.

A veces puede crear una empresa social, otras veces una fundación, asociación, cooperativa o lo que sea mejor para la causa. El emprendedor social está centrado en que su proyecto resuelva cada vez más y mejor un problema social, y no tanto en que la estructura que ha escogido -inicialmente- para ello (empresa social, fundación, etc.) sea cada vez más visible, más referente o más grande.

Una paradoja interesante respecto a la calidad o el valor de un emprendimiento social concreto es la relativa a la innovación. Puesto que lo que persigue la persona emprenderora social es llevar a escala una solución a un problema, lo que lógicamente desea es alcanzar que su innovación se extienda y normalice. O lo que es lo mismo, dejar de ser innovador.

También en este aspecto, la causa es la prioridad y el motor del emprendimiento y, probablemente, el antídoto al narcisismo. Entre otras cosas, no hay emprendedores sueltos. Si acaso, líderes de equipos y redes de personas comprometidas con la causa por delante.

El de la semana pasada fue un encuentro inspirador, donde pudimos disfrutar de los nuevos compañeros ashokianos, excelentes ejemplos de emprendedores sociales:

Ana Bella Estévez

Jordi Martí

Pilar Mateo

Miguel Comín

Hirviendo desde abajo

En Cataluña tenemos un refrán que dice que las ollas empiezan a hervir por abajo, recordaba Teresa Climent en el IV Encuentro para la promoción del aprendizaje-servicio, donde nos reunimos 60 enamorados (del tema, quiero decir) el pasado 23 de noviembre.

Precisamente el hacer las cosas de abajo a arriba ha sido uno de los criterios seguidos en el despliegue del aprendizaje-servicio en nuestro país. Empezar por la base, por las escuelas, por las entidades sociales, por los territorios, por las experiencias previas, por las fortalezas que ya se tienen.

Que los diversos actores educativos y sociales descubran esta herramienta en su propia historia pedagógica, la afinen y la utilicen para enfrentarse a los nuevos retos educativos y sociales que tenemos.

Una vez más, Fundación Zerbikas ha acogido este encuentro en Portugalete. El primer año, el 2008, como si fuera un chiste, nos reunimos vascos, catalanes y madrileños. Al año siguiente se sumaron andaluces, manchegos y gallegos. Y al siguiente, cántabros, aragoneses y valencianos.

Bueno, pues ahora ya son 12 los territorios con un núcleo impulsor del aprendizaje-servicio, porque también contamos con asturianos, riojanos y castellano-leoneses. Y el año pasado creamos la Red Española de Aprendizaje-Servicio, que va creciendo como una mancha de aceite. O mejor, puesto que no pringa, como la olla donde el agua se calienta poco a poco, desde abajo.

Después del encuentro, el 24 y el 25 tuvo lugar el primer congreso estatal donde asomaron burbujitas como las de Zoe y Carlos, los niños de la foto, del Colegio Público Cardenal Cisneros, que nos explicaron sus proyectos APS para difundir el ahorro del papel y para dotar de blogs a las entidades de su ciudad.

Aquí te dejo la estupenda reflexión de Rafa Mendía, presidente de Zerbikas, que abrió el congreso: Dando vida al aprendizaje.

Y aquí el prezi de Gonzalo Silió sobre Participar y protagonizar, todo es empezar. APS como punto de partida para los jóvenes.

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