¿Pero cuántos hay que…?

AbacoQueridos amigos interesados por conocer la dimensión del aprendizaje-servicio en España cuanto a número de niños y niñas que lo practican:

Antes de daros una respuesta, os voy a hacer 3 preguntas:

¿Cuántas escuelas en España hacen educación ambiental?

¿Cuántos profesores en España usan Youtube en sus clases?

¿Cuántos niños en España han aprendido a leer y escribir con el método global?

¡Ninguna de estas preguntas tiene una respuesta exacta! Y esto ocurre por dos motivos:

a) porque se refieren a métodos de enseñanza que no son propiedad de nadie (no se venden ni se distribuyen con registro). Es decir, se trata de “métodos” y no de “productos o programas concretos”.

b) porque ningún profe ni escuela tiene la obligación de declarar si practica o no estos métodos.

Dicho y entendido esto voy a reproducir el diálogo consecuente:

PREGUNTA: ¿Cómo podríamos saber la dimensión aproximada en España de la aplicación del aprendizaje-servicio en las aulas?

RESPUESTA: No siendo una metodología obligatoria, el único sistema que a día de hoy se me ocurre es sumar el número de niños y niñas que están contabilizados en programas concretos que se aplican con aprendizaje-servicio. Porque ahí sí que los impulsores de estos programas cuentan uno por uno los niños y niñas implicados.

PREGUNTA: Vale. Entendido. ¿Alguna cifra que podamos avanzar?

RESPUESTA: Más de 300.000.

PREGUNTA: ¿De dónde sacas esta cifra?

RESPUESTA: Tomo el programa Km de solidaridad de Save the Children que se aplica como ApS (297.400 niños cada año) y le añado la palabra “más” porque el programa de ApS del Banco de Sangre de Barcelona ya tiene unos 6.850 cada año. Y de momento, aquí me paro.

Total, queridos amigos de la contabilidad, que cuando os pregunten, respondéis “más de 300.000″ y santas pascuas.

Normoisorexia

MPP-10Normoisorexia: Dícese de la obsesión por cumplir escrupulosamente los protocolos de las normas ISO.

Por extensión, dícese también de la tendencia a sobrevalorar los procedimientos para elaborar un producto por encima del valor en sí mismo que éste tenga.(Diccionario imaginario de una servidora).

Ejemplo:

El producto que se puede observar en la fotografía de la derecha fue elaborado por un caballo CPC (caballo pirinenco catalán) que había sido alimentado con hierba y piensos homologados según normativa HP 2.020.

El agua ingerida provenía de diversas fuentes del Moixeró (comarca de la Cerdanya) cuya potabilidad estaba asegurada por los informes de la inspección pertinente.

Durante el proceso, el caballo recorrió 5 kilómetros a 1500 m de altura sobre el nivel del mar, a una velocidad media de 16 km/h. Justo antes de la mise en scène, reposó durante 10 minutos.

El producto final pesó 2 kilos 300 g y cumplió todas las expectativas de excelencia, por lo cual se le adjudicó el nivel de calidad MPP-10.

Tratamiento de la normoisorexia: La terapia que se ha revelado más efectiva para las personas normoisoréxicas consiste en pisar repetidas veces productos MPP-10 o similares, hasta conseguir entender que, si el producto cuya calidad se persigue es en sí mismo una auténtica porquería, inutilidad o pérdida de tiempo, no hay procedimiento “excelente” que lo salve.

Donde duerme la hexafolia

HexafoliaEstuvimos el fin de semana en la Sierra de Guara, donde duerme la hexafolia.

Pocos años hemos faltado a la cita, y últimamente incluso la visitamos más. En ningún otro lugar hemos entendido tan claramente que es imposible bañarse dos veces en el mismo río.

El primer día nos adentramos en el cañón del Barrasil, un tramo del río Alcanadre siempre grato y sorprendente. Encontramos muchísima más agua que el año pasado por las mismas fechas, con lo cual el descenso fue bien diferente.

El segundo día visitamos el barranco de Fontaneta, afluente del Isuala. Hacía mucho tiempo que no lo habíamos descendido y lo descubrimos de nuevo, variado y divertido: cortos rápeles un poco volados, destrepes, pasos en oposición…

Ciudadela MascúnDeshojando la hexafolia encontramos las seis razones por las que no podemos dejar de visitar este parque natural:

  • porque necesitamos de vez en cuando alimentarnos de la grandiosidad de su paisaje.
  • porque el aire, la luz y el contraste de colores, forman una experiencia estética única.
  • porque echamos en falta el reto físico del descenso de barrancos y de la escalada.
  • porque nos gusta sorprender a las cabras asilvestradas y a los buitres.
  • porque ya tenemos amigos allí, y nos gusta verles de nuevo.
  • porque llevamos allí a nuestros amigos de aquí y nos gusta compartir con ellos nuestra pasión.

 

 

 

La lista de mis deseos

La lista de mis deseosAcabé de leer La lista de mis deseos,  de Grégoire Delacourt. Una vez más, me equivoqué con el sexo del autor. Mucha vista no tengo, la verdad.

Como que los nombres franceses se prestan a veces a la confusión, durante toda la lectura estuve convencida de que Grégoire era una mujer. Incluso me parecía que “no podía ser un hombre quien escribiera de esta manera”. ¡Vaya tontería!

La historia me ha encantado y me la leí en apenas tres horitas. ¿Quién no ha pensado alguna vez qué haría si le tocara la lotería?

La narración funciona como un sistema de ascensores independientes que suben y bajan de manera curiosamente coordinada: el blog que escribe la protagonista, su peso, el amor por su marido…

A pesar de lo agridulce, tiene un final feliz. Y eso también se agradece. Hay algo en esta novela que me recuerda el suave optimismo de Ojalá fuera cierto, la novela de Marc Lévy que también fue un bestseller en su momento.

Parece que ya tiene una adaptación cinematográfica en marcha y no me la voy a perder.

Conectando lo emocional con lo trascendente

Vitrina TintínEs importante que la naturaleza sepa que le estamos pidiendo permiso“. Con estas palabras, hace tres años me explicaron el sentido de la breve ceremonia de respeto hacia la Pachamama, la madre tierra.

Fue en Popayán, Colombia, con los chicos y chicas de la Escuela Latinoamericana para la Actoría Social Juvenil. Pusieron un puñado de tierra en el centro de un círculo y reflexionaron sobre el sentido de “pedir permiso”.

Ese pequeño ritual conectaba lo emocional con lo trascendente, sin apenas detenerse en lo racional. Tuve la sensación de que, de rebote, no sólo fortalecía vínculos identitarios sino que también estimulaba la abstracción y la síntesis.

Algo parecido a lo que experimenté ayer en la VI Jornada Pedagógica organizada por la Fundación Escuela Vicenciana, donde 140 docentes compartieron una especie de acto de final de curso para el profesorado.

Una jornada cargada de formación e intercambio de experiencias, pero también de símbolos y rituales. ¡Qué importante es la expresión simbólica de los sentimientos y las convicciones!

Tuvieron la amabilidad de regalarme dos objetos simbólicos que repartirían al final del día: un pequeño cofre del tesoro y una botella con un mensaje dentro: la carta de agradecimiento de un alumno a su maestra.

Inmediatamente supe dónde iba a colocarlos: en la vitrina donde guardo mi homenaje a Tintín. Ambos símbolos encajan perfectamente con las aventuras del personaje, uno de los paisajes en colores que guardo en la memoria de mi infancia.

 

Esta sí es mi responsabilidad

Musicavis 2Cuando las casualidades empiezan a parecerse sospechosamente a señales divinas, hay que hacerles caso.

Bueno, al menos esto es lo que hago yo: me paro y las escucho, a ver qué pasa. Siempre acabo sacando alguna conclusión curiosa.

En menos de una semana tropecé -que es una de las maneras frecuentes de ir navegando por la red- con una película de animación muy sugerente: Este no es mi problema.

Como su nombre indica, se refiere a la tendencia irritante de sacudirse de encima llas propias responsabilidades y obligaciones. También se podría llamar “este no es mi negociado…”

Bueno pues al poco de disfrutar este video, me empezaron a llover proyectos de aprendizaje-servicio buenísimos. Muchas personas saben que los colecciono y difundo y se toman la molestia de enviarme cosas de vez en cuando. Un goteo suave y persistente que agradezco mucho.

Sin embargo, después del vídeo me cayeron de golpe y en cascada seis o siete… ¡¡no puede ser casualidad! Algún espíritu benefactor me está recordando que, a pesar de todo, hay muchísimas personas que no sólo asumen sus responsabilidades, sino que van a buscar unas cuantas más.

No quiero quemar ahora todos los cartuchos, así que sólo te dejo una muestra: el proyecto Musicavis, del Instituto de Secundaria Mediterrània, del Vendrell (Tarragona), una auténtica maravilla de comunicación y solidaridad intergeneracional.

Antinomias acerca del currículum

Manitas¿Cómo se vincula al currículum? ¿qué resultados de impacto académico se obtienen?… en los cursos de aprendizaje-servicio que voy coordinando tarde o temprano se despiertan estas inquietudes entre los profesores participantes.

Ambas preocupaciones me parecen sensatas y además permiten enfocar la diferencia entre aprendizaje-servicio y actividades de voluntariado.

Sin embargo, me da la impresión de que cuando se piensa en el currículum uno no se acuerda siempre de que también son curriculares las competencias transversales (o genéricas, o como quiera que se las llame).

Quiero decir que un centro educativo que aplicara ApS principalmente para desarrollar el trabajo en equipo, el compromiso personal, la autoestima, la solidaridad… sería consecuente con su compromiso curricular.

Y tendría todo el sentido del mundo que lo hiciera, aunque a algunos pedagogos les pudiera parecer un poco limitado, pudiendo aplicar ApS además a las ciencias, la lengua o las matemáticas.

Otra cosa, claro, es cómo evaluar las competencias transversales, pero este reto no está sólo presente en el aprendizaje-servicio y, en cualquier caso, no es excusa para no trabajarlas.

Quizá a veces tenemos tanta precaución de no parecer suficientemente serios, académicos y curriculares que acabamos siendo opacos cuanto a nuestras prioridades educativas.

Me hizo pensar en ésto una reflexión que un estudiante planteó en encuesta anónima de evaluación sobre la asignatura con formato de aprendizaje-servicio que había finalizado. La pongo directamente en catalán:

La assignatura m’ha agradat molt. Però crec que vendre la assignatura com unes classes per millorar la nostra expressió oral no es correcte. Si aquesta assignatura hagués tingut el mateix nom, però ens haguéssin ensenyat contabilitat i com a aprenentatge servei haguéssim ajudat a una ONG amb la seva contabilitat el resultat seria el mateix. Com ens heu ensenyat, m’arriesgaria a dir que la Big Idea de l’assignatura es veure la importancia de l’aprenentatge servei. Per això trobo que seria millor, a l’hora de explicar l’assignatura, dir quin es l’objectiu real. Sembla que es tingui por de explicar a uns alumnes de Esade que part del seu aprenentage passa per apendre a ser persona. Amb assignatures així es fa una gran feina per arribar amb això, però hi ha gent que encara no ho enten.

¿No está cargada de sentido común?