Nadando en contradicciones

Jóvenes y Valores II Los discursosMe ha parecido muy, muy interesante el último estudio de la FAD Jóvenes y Valores II. Los discursos.

Muestra cómo la crisis ha cambiado la visión de los jóvenes acerca de su realidad y su futuro. Y también muestra como nadan en contradicciones, concretamente frente a valores como la tolerancia, la solidaridad o el compromiso.

Sin embargo, lo que expresan los jóvenes en este estudio no deja de ser también lo que viven los adultos:

¿La crisis nos ha hecho más tolerantes o más recelosos  frente a las diferencias? ¿El miedo a ser expulsados del sistema nos está volviendo más conservadores o, por el contrario, nos hemos curtido y somos más abiertos y flexibles?

¿La crisis nos ha vuelto más egoístas o más solidarios? ¿Nos agarramos celosamente a lo poco que nos queda, o por el contrario está aflorando como nunca nuestra capacidad de compartir y empatizar con el que está peor que nosotros?

¿La crisis nos ha vuelto más pasivos, por desconfianza hacia el entorno hostil o, por el contrario, nos ha estimulado el compromiso y la movilización ciudadana?

Me temo que ambas tensiones son verdaderas al mismo tiempo y que coexisten no sólo en las comunidades, sino también en el interior de las personas.

Pero si tenemos que nadar entre ambivalencias y contradicciones, por lo menos que de vez en cuando podamos apoyarnos en el flotador de la reflexión. Y respirar. Para continuar nadando.

El brindis de Alberto a Malala y Kailash

Alberto CroceReproduzco la carta que nos ha enviado Alberto Croce acerca del doble Premio Nobel de la Paz. ¡Gracias Alberto!:

Queridos compañeros y compañeras:

Hace apenas una hora recibí la maravillosa noticia de que este año, el Premio Nobel de la Paz, ha sido concedido a Malala y a Kailash.

En el primer caso, una joven luchadora por la educación sobre todo de las mujeres, que fue torturada y encarcelada por defender este derecho.

En el segundo, a mi amigo y respetado Kailash, fundador de la Marcha Global contra el Trabajo Infantil, fundador de la Campaña Mundial por la Educación de la que fue su primer presidente y, ahora, compañero mío en el consejo mundial de la Campaña y también fellow de Ashoka.

Kailash es una persona muy especial. Sobre todo por su integridad espiritual y su ejemplo de lucha y perseverancia en estas cuestiones fundamentales.

Pero quiero compartir con ustedes que, como dice la Fundación Nobel que otorga el premio, es un reconocimiento a la lucha por el Derecho a la Educación.

Es particulamente EMOCIONANTE que sean reconocidos este año una joven estudiante y un miembro de la sociedad civil en esta lucha por la educación. Detrás de esto hay un mensaje muy importante. Es reconocer que la comunidad lucha y se compromete por la educación.

Miles de militantes defienden en muchos escenarios este derecho. Pienso en los jóvenes chilenos y en los que han sido torturados y asesinados en México hace sólo unos días.  Pienso en los que se manifiestan en Colombia, en Paraguay, en República Dominicana llenando las calles de gritos por la educación.

Pienso en los que luchan desde los sindicatos docentes y el educadores comunitarios de nuestros jardines maternales. Pienso en los que tratamos de lograr marcos legales que permitan el acceso de todos y todas, y en condición de calidad pero también de justicia, a una buena educación.

Siento que hoy este premio nos une a todos y todas y sé cabalmente que Kailash comparte este sentimiento y por eso quiero compartirlo.

La educación hoy está bajo serias amenazas. Se la quiere convertir más y más en un objeto de mercado que se compra y se vende. Y para los más pobres, una educación pobre y deslucida, de bajo costo, sólo para anestesiar, dominar y reproducir la pobreza.

Como decía  Paulo Freire: La educación no puede cambiar el mundo. Pero sí puede cambiar a las personas que pueden cambiar el mundo.

Gracias Malala y Kailash por su compromiso.

Gracias a cada uno de ustedes, que reciben hoy este correo, con los que me siento cerca luchando por que cada uno y cada una de nuestros niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos, puedan acceder a la educación que nos abra las puertas a la plenitud de los derechos humanos y sociales.

Brindo con ustedes.

Alberto Croce – Fundación SES
Consejo Mundial de la Campaña por el Derecho a la Educación

¿Qué les pasa a nuestras chicas?

Qué les pasa a nuestras chicasRecibieron una educación, en diversos aspectos, mucho mejor que la nuestra. Fueron a colegios mixtos, tuvieron maestras y maestros excelentes.

Sus trabajos escolares fueron siempre mejores que los nuestros, sus libros de cuentos eran más bonitos, las películas infantiles que vieron, más variadas y estimulantes.

Su mundo fue, desde el principio, más abierto y cosmopolita que aquel que nosotras habitábamos. Crecieron en familias dialogantes y cariñosas. Alimentamos decididamente -o eso creímos- su autoestima, su independencia, incluso su conciencia feminista.

Sus resultados académicos siempre fueron más brillantes que los de los chicos. Crecieron con más alas que cadenas. Promocionaron a trabajos y carreras antes reservados a los hombres.

Pensábamos que el el siglo XXI surgirían más Katherines Hepburns que Marylins Monroe. Las chicas habrían vencido el miedo a volar, a ser ellas mismas, a no depender de la protectora sombra del patriarcado.

Y, de repente, vemos que algo no funciona como estaba previsto…

Oye, ¿quieres leer este artículo entero? Puedes bajártelo aquí: ¿Qué les pasa a nuestras chicas?

Acaba de publicarlo la revista Monitor-Educador núm. 162, donde encontrarás un montón de artículos interesantes.

 

Hasta en los tejados

Veroles en los tejadosUn lugar donde espontáneamente crecen plantas crasas en los tejados. Así es La Laguna, en la isla de Tenerife, donde he pasado tres días.

El jueves y viernes, en las 1as Jornadas de Aprendizaje-Servicio en Canarias, organizada por el CEPA San Cristóbal. El sábado, en el 1er Encuentro de Convivencia de La Laguna, organizado por la Comisión Ciudadana para la Convivencia de esta ciudad.

Las prolíficas y audaces plantas se llaman verodes y me parecen un símbolo potente de lo que he visto en esta ciudad: por todas partes, excelentes proyectos de aprendizaje-servicio cargados de  sentido y de amor por la ciudad, por la cultura y por la inclusión.

Aquí va una muestra de los verodes pedagógicos de La Laguna:

La Laguna historicaLa Laguna al oído es una audioguía, elaborada por los estudiantes del CEPA San Cristóbal y pensada para divulgar la riqueza histórica y arquitectónica del casco antiguo entre los visitantes o turistas que recorren la ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad.

En este mapa puedes bajarte el audio de cada edificio.

Leemos en el tranvíaLeemos en el tranvía es un proyecto de difusión de la lectura, impulsado por el Ayuntamiento de La Laguna junto con otras instituciones, en el cual los chicos y chicas de primaria leen textos literarios a los pasajeros del tranvía, aprovechando el plácido y lento recorrido de este medio de transporte.

En este vídeo puedes ver el servicio que ofrecen los niños y niñas.

Proyecto Educación VialProyecto Educación Vi(t)al es una iniciativa del CEIP Montaña Pacho, en el cual chicos y chicas mayores, con algunas dificultades sociales o personales, enseñan a respetar las normas de comportamiento -como peatones y como conductores- a niños y niñas más pequeños. Con ello, los mayores también fortalecen su autoestima, su autocontrol y sus habilidades sociales.

En esta noticia de la televisión podrás apreciar como todos ganan.

 

La crueldad donde no tocaría

Proyecto Alas¿A qué edad es posible ser cruel? ¿En qué momento de la vida una persona es capaz de empezar a destilar veneno, de empezar a disfrutar provocando dolor o miedo en el otro?

Ene tiene catorce años, es un chico y no le gusta el fútbol, gran pecado en el paraíso de la testosterona. Prefiere, de lejos, las actividades artísticas.

Bien, pues esto parece ser suficiente para despertar la bestia que algunos de sus compañeros de curso llevan dentro. Le llaman maricón para insultarle y humillarle y no le dejan en paz.

No soportan que tenga sus propias aficiones y necesitan tener un blanco donde descargar su agresividad, es decir, su inseguridad y sus propios miedos.

Los padres de Ene están preocupados y quisieran hablar con los profesores, pero Ene les ruega que no lo hagan. Teme que sería peor, porque cargaría con el estigma adicional de ser considerado un chivato, lo que embravuconaría todavía más a sus agresores.

Por esto hay que aplaudir y divulgar el Proyecto Alas, de la Asociación APES con el colegio Concepción Arenal de Ourense. Es un proyecto de aprendizaje-servicio que empodera a los adolescentes para que tomen conciencia de la crueldad del bullying y protagonicen una campaña de prevención en su entorno: sensibilizarse no es suficiente, hace falta comprometerse.

Sólo educando la tolerancia cero hacia la crueldad conseguiremos erradicarla. Porque está ahí, agazapada, esperando donde menos te lo piensas, en cualquier edad y etapa de la vida.

 

 

Feminista voluntaria

Emma Watson en la ONUHay que leer y sobre todo, escuchar, el impactante discurso de Emma Watson en las Naciones Unidas acerca de la igualdad de género.

Emma se enfrenta a la injusta y extendida percepción social -incluso entre mujeres- de que el feminismo es lo mismo que el machismo pero al revés.

Durante bastantes años, en la época en que me dediqué a la formación de monitores, colaba en el programa una clase sobre “estructura patriarcal de la sociedad”.

En ella intentaba desmontar esa confusión:  Aunque ambos términos acaben en “ismo”, el machismo es un problema para ambos sexos y el feminismo es un movimiento de liberación para todos… ¡Me temo que no conseguí convencer a muchos jóvenes!.

Feminismo era y es todavía una palabra maldita. La mayoría de los hombres la entiende como extremismo fanático y buena parte de las mujeres prefieren no ser consideradas feministas. La posición tontamente ponderada sería la de aquellos y aquellas que afirman yo no soy ni machista ni feminista.

A pesar de rechazar el término, hay infinidad de feministas  “involuntarias”, también entre los hombres.  Pero ya es hora de echar por la borda las falsas creencias. Ser feminista es ser consecuente.

Y me lo aplico a mi misma porque, aunque nunca he renegado del término, cedo frecuentemente a la pereza infinita de entrar en discusiones. Hay que volver a luchar, explícita y voluntariamente, por la igualdad de género.

Porque, como repite Emma en el discurso, si no es ahora, ¿cuándo?

¿Un cinco no es muy poco?

Escriptura Tamil Nadu¿Te pareceria deseable que la maestra o maestro de tu hijo fuera justito en lengua? ¿Que escribiera con faltas de ortografía o que su vocabulario fuera limitado?

Las pruebas de aptitud personal (PAP) para acceder a los estudios universitarios de maestro de Educación Infantil y Educación Primaria sólo exigen un 5 raspado. No le veo la justificación por ningún lado, tratándose de personas que quieren dedicarse a la educación de otras personas.

Excepto, claro está, si lo miramos desde el punto de vista económico. Limitar el acceso quiere decir limitar la inscripción y quiere decir limitar los ingresos de las universidades. Pero… ¿qué precio pagaremos por bajar tanto el listón?

Naturalmente, se puede sacar un 10 en lengua y ser indeseable como maestro. Una cosa no quita la otra… ¡la aptitud para educar no puede limitarse a los conocimientos en lengua, matemáticas, ciencias o tecnología!. De acuerdo.

También es necesario ser una persona emocionalmente equilibrada, empática, que le gusten los niños y tenga capacidad para comunicar y motivar. Pero eso no es excusa para bajar tanto las expectativas en la competencia lingüística. Un 5 me parece humillante.

Lo siento mucho, pero esto me recuerda a las contradicciones del sector de la hostelería frente al turismo molesto y depredador. Proporciona ingresos, pero es pan para hoy y hambre para mañana.

Si los que quieren acceder a magisterio no tienen un nivel más alto, hay que reforzar que lean, escriban, presentenen público y aumenten su cultura lingüística y literaria en estadios formativos anteriores.

Aunque me temo que un 5 no sólo es poco para magisterio… ¿o no?