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¿Esto no es voluntariado?

Tallant canya XALOC
Creo que ésta es la duda número 1 que se plantea en casi todos los foros. Y es natural que así sea, porque el voluntariado y el aprendizaje-servicio son como primos hermanos. O sea que se parecen un poco. Pero aunque pertenecen a la misma familia, no son la misma cosa.

La diferencia básica está en que el voluntariado tiene un objetivo prioritario (ojo, he dicho prioritario, no “exclusivo”) que es el servicio a la causa, el servicio a la comunidad. Y el aprendizaje-servicio tiene dos objetivos prioritarios: el servicio a la comunidad y los aprendizajes que éste proporciona.

El aprendizaje-servicio debe entenderse como una metodología educativa que aprovecha el valor formativo de las acciones solidarias para conseguir aprendizajes significativos en los chicos y chicas, tanto en conocimientos, como en habilidades, actitudes y valores.

Y al revés, las actividades de aprendizaje-servicio acercan a los chicos y chicas al mundo del voluntariado. Por eso la nueva Ley del Voluntariado de España (octubre 2015) plantea la promoción del ApS en el sistema educativo.

¡Claro que cualquier acción de voluntariado comporta aprendizaje! Es que es imposible no aprender nada… Pero sólo si los aprendizajes son intencionales, se persiguen, se planifican y se evalúan, estaremos hablando de aprendizaje-servicio. Aquí tienes un artículo que lo aclara: Voluntariado y aprendizaje-servicio.

En USA diferencian el voluntariado (“community service”) del aprendizaje-servicio (“service-learning”) y muchas universidades, por ejemplo, ofrecen ambas experiencias a sus estudiantes.

Hay que tener en cuenta, además, que las buenas prácticas educativas evolucionan y transitan de un estadio a otro. Voy a poner un ejemplo:

Una escuela de primaria acostumbraba a movilizarse cada año en la recogida de alimentos para el banco de alimentos de la ciudad. Hasta hace poco se trataba de una acción de voluntariado, programada de manera independiente de las clases, y coordinada de manera desinteresada por una maestra entusiasta y un grupo de madres y padres.

Con el tiempo, la maestra percibió el poder formativo de la campaña. Los niños y niñas que colaboraban en ella entrenaban espontáneamente habilidades organizativas y sociales y, sin proponérselo, reforzaban también las matemáticas y el lenguaje.

Viendo este potencial formativo, la maestra se propuso sistematizar y aprovechar al máximo este espacio de aprendizaje. “Colocó” la campaña anual de colaboración con el banco de los alimentos dentro de la clase de conocimiento del medio, como una práctica concreta de esta asignatura, para profundizar y dar mayor sentido a los objetivos de aprendizaje de la misma.

Con ello, la maestra hizo transitar la experiencia de voluntariado hacia el aprendizaje-servicio.

La foto que acompaña esta página es de la Escuela de Educación Especial Xaloc. Los chicos y chicas están colaborando con la asociación ambiental ADENC en la eliminación de la caña americana, una especie invasora que ahoga e impide la vegetación natural de ribera.

Esta escuela tiene muy clara la diferencia entre voluntariado y aprendizaje-servicio: en todos los proyectos APS que impulsa, hay una programación detallada de los contenidos educativos que se tienen que reforzar. En este caso, los educadores vertebraron a la acción de servicio los aprendizajes de:

  • Conocimiento del entorno.
  • Participación ciudadana.
  • Riesgos y actitudes laborales.
  • Uso de herramientas y bricolaje.
  • Discriminación de malezas.
  • Mantenimiento y limpieza.
  • Habilidades sociales y comunicativas