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Un economista francés debatía con nosotros en Uruguay y cuando llegamos al problema del desempleo dijo que no lo debatiría, porque era sociología y, por tanto, no era su área. El trabajador, que es el sujeto de la economía, ¿no es de su área?.

Cuenta esta anécdota Marcos Arruda, economista, educador y promotor del Fórum Social Mundial, una de las voces de alerta que recoge el impactante reportaje La universitat davant la globalització, (La universidad frente a la globalización), publicado recientemente por La Revista del Diari de l’Educació.

La verdad es que me he quedado de piedra y he leído y subrayado dos veces ya este dossier, en el que se describen peligrosas reacciones en cadena y no menos peligrosos instrumentos para asegurar un enfoque comercial de la educación.

Te dejo algunas de las afirmaciones:

Los gobiernos convencieron a las universidades de que debían captar fondos, así que la mayoría de las universidades establecieron compromisos con la industria y las corporaciones, no con la sociedad. (Rajesh Tandom, Cátedra Unesco de investigación Basada en la Comunidad).

Pero la lógica universitaria no ayuda a ello (a acercar invetsigación y sociedad) porque la universidad se mueve en unos parámetros que son de investigación enfocada a la publicación, una meritocracia muy enfocada a los índices de publicación, y, desde el punto de vista de los recursos, éstos están muy condicionados por las fuentes de financiación. (Óscar Rebollo, miembro del Institut de Govern i Polítiques Públiques de la Universitat Autónoma de Barcelona).

En el ámbito internacional (las universidades), sobretodo cuanto a su relación con las instituciones del mundo en vías de desarrollo, actúan como proveedores de servicios comerciales y dan prioridad absoluta a los beneficios económicos en lugar de promover el espíritu solidario basado en compartir conocimiento. (Hans van Ginkel, rector de la Universidad de las Naciones Unidas entre 1997 y 2007 y Marco Antonio Rodrigues Días, director de Educación Superior de la Unesco, entre 1981 y 1999).

Este mismo experto concluye que cuando se ve la educución como una mercadería y no como un servicio público para formar ciudadanos, no hay interés en utilizarla para mejorar la sociedad.

Este reportaje está en catalán y puedes descargar las entrevistas que contiene, en su versión completa.

 

 

 

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