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En las fiestas mayores de los pueblos no suele faltar, en algún momento y en algún rincón, un grupito de niñas y niños que han elaborado alguna cosa para vender al vecindario o a los turistas y visitantes.

Acostumbro a pararme y conversar con ellos: ¿Qué es ésto? ¿Cómo lo habéis hecho? ¿Quién os enseñó a hacerlo? ¿A qué precio lo vendéis? ¿Para qué queréis el dinero?…

La última vez estuve charlando con cuatro avispados artesanos-vendedores que no tendrían más de diez años. Habían fabricado unos ceniceros realmente originales a base de reciclar, cortar y doblar latas, y los vendían a 50 céntimos de euro.

Para ver cómo argumentaban, les pregunté si se les había pasado por la cabeza venderlos a un euro. Me dijeron que sí, que ya lo habían pensado, pero que habían llegado a la conclusión de que tal vez menos gente se los compraría si subían el precio, y que por eso preferían mantenerlo en 50 céntimos.

La conversación duró un rato más y al final les compré dos ceniceros. Una constatación: estos niños y niñas, por su cuenta, en temporada de fiestas o vacaciones, son capaces de emprender su pequeño negocio.

Nadie les obliga a hacerlo, pero trabajan en equipo, se organizan, toman decisiones, practican habilidades -no sólo las artesanas, también las relacionales- y experimentan el éxito o el fracaso. Me parece una experiencia educativa valiosa y emocionante.

Emprender es sin duda una buena cosa. Tal vez los educadores deberíamos desprendernos de los prejuicios semántico-ideológicos que aparecen frente a todo lo que huela a empresa y a negocio.

Porque ha de ser posible montar un negocio y ser honrado ¿o no?… pues si ha de ser posible, habrá que educar en la honradez a la hora de manejar dinero y hacer negocio.

Si pretendemos formar la ciudadanía activa, la autonomía y la responsabilidad de niños y niñas, educar para emprender debería estar en nuestro menú pedagógico.

Éste es un trozo de un artículo que salió publicado en el Periódico Escuela núm 3918, octubre 2011. Si lo quieres leer entero, pincha Emprender es una buena cosa.

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