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El martes 13 de abril se celebró en Barcelona el  Simposi de la XESC,  la red de escuelas por la sostenibilidad de Cataluña.

Tuve la oportunidad de presentar el aprendizaje-servicio como herramienta para la educación medioambiental y compartir una mesa con Anna, Joan y Dolors, ¡profesores de ésos que quisieras para tus hijos!.

Sus escuelas están llevando a cabo experiencias modélicas de compromiso ambiental y alta calidad educativa.

Anna, de la Escuela Baldiri Reixach, presentó el Decálogo de Buenos Usos del Park Güell, una práctica que ya reseñé en un post anterior. En el momento actual, editado ya el decálogo por el Ayuntamiento de Barcelona, los chicos y chicas de las 5 escuelas que comparten este proyecto están ilusionados en impulsar más acciones encaminadas a sensibilizar a los visitantes del parque.

Dolors, de la Escuela Vall de Ges, presentó la experiencia De font en font (de fuente en fuente), una intervención de los niños y niñas de diversas escuelas del valle del río Ges dirigida a difundir y conservar las fuentes de la comarca. Ahora se proponen trazar una ruta que las una y también pequeños itinerarios desde el centro de cada población hacia sus fuentes.

Joan, de la Escuela Barceló i Matas, presentó la experiencia Apadrinem les Torretes, en la cual los chicos y chicas toman conciencia de una zona con valores naturales y patrimonio arquitectónico degradados como consecuencia de la crisis económica (la del ladrillo),  y la “apadrinan” , es decir, la conocen, la cuidan y se hacen cargo de su defensa.

Anna, Joan y Dolors comentaron la ilusión y la implicación del alumnado en estos proyectos, así como el valor del trabajo en red para llevarlos a cabo. Quisiera  sumarme a esta confianza en la capacidad de los chicos y chicas aportando las películas de dos experiencias relativamente lejanas pero sorprendentemente cercanas:

Por un lado, el Proyecto Straw, que tuve ocasión de conocer en California hace unas semanas.

Por otro lado, el Proyecto El Bosque de los Niños, en Perú.

Ambos proyectos confirman la pequeñez de nuestra aldea global y el poderoso vínculo que nos une cuando nos proponemos que sea sostenible.

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